Deportes y Olimpismo

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¿Cómo pueden contribuir los deportes a promover una cultura de paz para convivir?

En los últimos años, hemos podido observar el surgimiento de investigaciones y experiencias que demuestran que la práctica de deportes puede mejorar la convivencia en los ámbitos de educación formal y no formal. La práctica de deportes contribuye al desarrollo físico, intelectual y emocional de los niños, niñas, jóvenes y adolescentes. Impacta positivamente en el desarrollo de la autoestima y auto-confianza, la expresión, la creatividad,  la toma de decisión, hasta la creación y respeto de reglas del mismo juego que se practica. Estas últimas interactúan con los valores.

No hay un deporte que se practique de igual de igual manera en distintas partes del mundo y aún más, que signifique lo mismo para las personas. Según el Boletín en línea sobre Deportes y Educación Ciudadana del Programa Interamericano sobre Educación en Valores y Prácticas Democráticas de la OEA (2013), “El deporte constituye, más allá de un ámbito de entrenamiento físico, un espacio idílico de interacción para que jóvenes de diferentes orígenes sociales, religiosos o étnicos se conozcan y aprendan a convivir.” 

En general los programas que promueven la práctica de deporte como parte de la promoción de la cultura de paz han estado generados y desarrollados en ámbitos extracurriculares, luego de la jornada escolar o bien los fines de semana. Algunos ejemplos son la iniciativa Abriendo Espacios (Hoy Escuelas Abiertas), iniciado por la UNESCO en Brasil desde el 2000 y replicado en varias partes del mundo. Entre sus réplicas más exitosas está la llevada adelante en Guatemala, la cual en 2013 cambió su nombre a Jóvenes Protagonistas. En la Argentina, esta iniciativa se lleva adelante en la Provincia de Buenos Aires y denomina Patios Abiertos” (Pág 26 y 27).

En estas iniciativas ha primado una concepción del deporte como una vía para cultivar las relaciones sociales, un instrumento de inclusión e integración social, una herramienta para inserción de los participantes en la comunidad. Estas experiencias surgen alrededor de la práctica de deportes, para luego comenzar a incluir actividades que mejoran el desempeño académico de los estudiantes -por ejemplo tutorías de pares-, otras de índole formativas y vocacionales -como talleres para ellos y sus padres en educación en derechos humanos, oficios, salud reproductiva, resolución de conflictos, etc.-, recreativas y de creatividad -como por ejemplo el aprendizaje sobre medios de comunicación, el manejo de radios comunitarias y redes sociales, las artes y cultura (incluida la danza, la música, la pintura e idiomas) -y computación. El deporte es una excelente herramienta para conocerse a sí mismo, a los demás, y reforzar el desarrollo de la identidad en vinculación con la comunidad de la cual somos parte.

Su desarrollo, tal como explica el documento de UNESCO “Abriendo Espacios: Guía paso a paso para la implantación del Programa Abriendo Espacios: Educación y Cultura para la Paz(2009), implica una trabajo de diseño, planificación e implementación descentralizado que refleje las necesidades, dinámicas y valores y principios culturales locales. Asimismo, este tipo de iniciativas implica un trabajo de educación e integración intergeneracional, es decir que, aun cuando nuestras iniciativas se dirijan a niños y niñas, su enfoque debe complementarse con una mirada familiar y comunitaria. Uno de los resultados más importantes de estas iniciativas ha residido en el fortalecimiento o recomposición de las relaciones familiares.

“Si pueden jugar juntos, pueden vivir juntos” (Lyras, A. Doves Olympic Movement Training Manual, 2005)

Organizaciones de la Sociedad Civil, Clubes de Fútbol y Organismos Internacionales han aumentado su trabajo en este ámbito a nivel nacional y mundial como un vehículo para educar en valores y prácticas democráticas, como por ejemplo el compromiso comunitario, la inclusión social y el liderazgo.  Para conocer sobre experiencias mundiales y recursos de investigación sobre deportes y desarrollo de una cultura de paz, recomendamos leer el Boletín del Programa Interamericano sobre Educación en Valores y Prácticas Democráticas sobre “Deporte y Educación Ciudadana (2013)

Una de las más destacadas a nivel de proyectos colaborativos es aquella denominada Olimpismo por la Humanidad”, la cual considera al concepto de “olimpismo”, sobre la base de la visión del Comité Olímpico Internacional,  como una filosofía de vida que exalta y combina de una forma balanceada las cualidades del cuerpo, la voluntad y la mente. El olimpismo combina el deporte con la cultura y la educación para crear un modo de vida basado en el disfrute del esfuerzo, el valor educación del buen ejemplo y la respeto por los principios universales éticos fundamentales.